Razas y culturas

Cinco pueblos despertaron en Moirën cuando el mundo aún era joven —elfos, hadas, magos, enanos y hombres—, y sobre todos ellos se extendió, más tarde, una sexta presencia que no era un pueblo sino una herida: la sombra de Goren. Todos descienden, de cerca o de lejos, de las dos energías supremas que precedieron a la tierra, Galuin (la luz dorada) y Nivaen (la luz azul), y de los hijos que ambas tuvieron, los dioses Möir —señor del cielo y del fuego— y Drael —el árbol, padre de los bosques—. Y cuando los supremos volvieron la mirada a los confines del mundo, moldearon allí otros pueblos a la medida de cada clima, que crecieron lejos de la cuna (ver abajo).

Lo que separa a unos de otros no es solo la sangre: es la magia. Elfos, hadas y magos nacieron con la energía primaria corriendo en su interior; los enanos y los hombres, no. De esa carencia —y del resentimiento que dejó como poso— tira Goren con paciencia, hilo a hilo, hasta corromper Moirën entera.

Raza Creada por Región natal Magia Sello
Elfos Ilüin (hija de Möir) Bosque de Ilüin (sur) Equilibrio con la naturaleza, longevidad
Hadas Drael Drael Mor Den / el Pantano (norte) Cambian de tamaño, mente y luz dorada
Magos Nivaen (a Ezra) Elorem (sur) Energía de la luna; orden y conocimiento
Enanos Drael (de la Montaña de Fuego) Torhim / Montaña de Fuego No Dominio de la piedra y el mineral
Hombres Ezra (engañado por Goren) Tierras lejanas a los bosques No Inteligencia, técnica, comercio, guerra
La sombra Galuin (a Goren) Montañas Rocosas (este) Oscura Corrompe; no procrea, deforma

Elfos Elfos Hadas Hadas Magos Magos Enanos Enanos Hombres Hombres L razas de los otros continentes Los pueblos de los confines La sombra Goren y sus criaturas La sombra