Hadas
Origen. Drael tomó tierra y la amasó con su energía creadora para dar vida a criaturas de orejas en punta y pequeñas alas, capaces de mudar de tamaño a voluntad —tan altas como un elfo o tan diminutas como un grano de arena—. El primero de todos fue Mindrael, hijo de Drael y rey de las primeras hadas, que heredó el aura dorada de su padre y dejaba a su paso una estela luminosa de sonido hermoso.
Hábitat. Vivieron al norte, junto al árbol de su padre, en la ciudad de Drael Mor Den —"el árbol que respira"—. Con el tiempo, la magia de Mindrael intoxicó aquel bosque y de él nació el Pantano, que es hoy su morada.
Cultura y rasgos. Místicas y reservadas, se dice que hablan entre sí por la mente. Mudan de tamaño a su antojo. Visten armaduras aladas de hojas doradas y empuñan espadas de centro transparente y filo inagotable que dura más de mil años. Nadie sabe cómo nacen ni si llegan a morir, y su número escapa a toda cuenta. Su regalo más sagrado es una hoja del árbol Drael Mor Den.
Figuras. Mindrael (rey, el más antiguo de los primeros hijos) · Etiel (joven guerrero y príncipe del pantano; sabiduría de cien magos, fuerza de un dragón).
Onomástica. Sonoridad dorada, terminaciones en -ael, -iel: Mindrael, Etiel, Drael (raíz compartida con el árbol y la ciudad).