razas de los otros continentes
Los pueblos de los confines
Cuando Galuin y Nivaen volvieron la mirada a los confines, no quisieron repetir al elfo, al hada ni al enano: inventaron de nuevo, moldeando criaturas a la medida de cada clima. No corre por ellas la magia primaria, pero les sobra el asombro del mundo que se sostiene sin ella. De estos pueblos salieron los líderes que, muertos ya los dioses, cruzaron mares jamás navegados hasta el concilio de los siete reyes.
- Amarún (sur) — los pueblos animistas. Gentes de selva y sabana, atadas a la tierra y a los animales ancestrales; mudan a forma animal —de pelaje, pluma o escama— y hablan lenguas propias. Su rey tomó trono en el concilio.
- Morozna (naciente) — las gentes del frío. Pueblos de tundra, hielo y bruma, duros y reservados, que conviven con osos enormes; los elfos los nombran de Nivaenmorr.
- Reishima (sureste) — las gentes isleñas. Habitantes de islas brumosas, frías pero no heladas; de espiritualidad ancestral y honda reverencia por los espíritus de la naturaleza.