Corte de Tehrhrad

Velimir

el gran maestre

Antes de ser el gran maestre y consejero de Yluvia, Velimir fue comandante del ejército de Tehrhrad y héroe de innumerables batallas, y aún los años no le habían borrado del todo la estampa de aquel tiempo: hombre ya mayor, de barba rojiblanca y ojos celestes, antaño corpulento e imponente. Fue él quien empujó la reconciliación con las hadas, sembrando con paciencia la paz que la reina haría suya. Para Yluvia no fue nunca un mero consejero, sino la figura paterna que le faltaba, y ella le devolvió ese afecto llamándolo padre.

Cuando Branislav alzó su ambición sobre la ciudad, Velimir fue arrestado y llevado a juicio junto a los demás leales, y vio derrumbarse cuanto había ayudado a construir. Sobrevivió, sin embargo, a la caída de Tehrhrad. En el exilio desenvainó por última vez para entregar su espada a Yluvia, llamándola «hija», y confió su protección a la elfa Endiela, a quien envió tras ella en el largo camino hacia el sur.

Su propio destino quedó atrás, en el norte: bajo custodia de los elfos de Athoren, retenido en el bosque de Ilüin, lejos ya de la guerra que él había querido evitar y del trono que un día sostuvo con su consejo.