Criaturas de la sombra

Dragones

Como las demás criaturas de la sombra, nacieron de la corrupción de Goren. Pero los dragones no se quedaron en siervos: con el poder que les dio la magia de las piedras crecieron tanto que se salieron de su control y se rebelaron contra él. No renunciaron a la sombra —la aceptaron por voluntad propia—, y así dejaron de ser herramienta de Goren para volverse una estirpe libre, dueña de sí misma.

Muchos, sabiéndose poderosos, migraron lejos del Valle; se dice que algunos cruzaron hasta Reishima, el confín brumoso del sureste, de donde nada se sabe con certeza. El más célebre de los que se quedaron fue Rogus el rojo, terror de Vael Toren, las Montañas Rocosas, cuya leyenda solo terminó cuando lo abatió Mieszko, el primero de los Tvrdon. Pero su estirpe no se extinguió con él: lejos, donde la niebla de Reishima no deja ver, hay quien jura que aún anida.